A la hora de iniciar un emprendimiento los clientes son el objetivo principal, son ellos quienes le dan vida al proyecto, lo hacen crecer, lo comentan y lo comparten.

¿Te imaginas poder tener un abanico de clientes fieles a tu empresa? Hay muchas maneras de lograrlo y entre ellas existe el famoso Mapa de Empatía. Así que te contaré de qué trata, cómo puedes desarrollarlo y ponerlo en práctica desde ya.

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¿Qué es un mapa de empatía?

Un mapa de empatía es una técnica que se utiliza para conocer a profundidad a los clientes. Por medio de él se trata de averiguar y entender cuáles son las necesidades y sus deseos más básicos.

Es un método que se utiliza con el fin de ponerte en sus zapatos y realmente saber cuáles son sus expectativas en torno al área del servicio que ofreces. Todo esto se logra respondiendo algunas preguntas claves que luego se engloban en 6 aspectos importantes.

Luego de conocer las preguntas y sus respectivas respuestas entonces podrás direccionar tu negocio para satisfacer las necesidades de tus clientes y así lograr los objetivos pautados.

¿Para qué sirve el mapa de empatía?

El mapa de empatía sirve para que conozcas realmente lo que desea y necesita tu cliente además de conocer también lo que espera de ti y tu negocio.

En base al conocimiento de tu clientela podrás desarrollar nuevos productos o servicios, también quizá querrás crear nuevas empresas o negocios que suplan las distintas necesidades si es que no logras fraccionarte, utilizar mejores estrategias de contenido y hasta navegar por las situaciones sociales que te pueden incentivar a mejorar la calidad de vida la población que te rodea.

¿Cómo realizar un mapa de empatía?

Lo primero es tener a la mano una hoja y un lápiz o una pizarra y un marcador, lo que sea para responder todas las preguntas que vienen a continuación.

Escoge a un grupo de clientes: Segmenta a tus clientes por grupos, puede ser por zona, por edad o por intereses. Esto te ayudará a responder mejor las preguntas y lograr que sean más específicas.

Personalizar: Como cada grupo va estar constituido por varias personas, lo mejor es escoger a una que los representes y con la cual puedas empatizar rápidamente. Puedes asignarle un nombre, dirección, lugar de trabajo, etc.

Crear empatía: En este punto es hora de responder los aspectos importantes que forman el mapa de empatía.

  • ¿Qué ve el cliente? aquí influye su entorno, la familia, los amigos que frecuenta y los sitios que visita.
  • ¿Qué dice y qué hace? cuál es su comportamiento frente al entorno y cómo se expresa con él.
  • ¿Qué oye? cuáles son las influencias del cliente, qué se habla en su entorno y el escucha.
  • ¿Qué piensa y siente? cuáles son sus deseos, preocupaciones, qué lo limita y qué lo potencia, cuáles son sus creencias. Todo esto es importante.
  • ¿Qué esfuerzos realiza? cuáles son sus miedos y que le perturba, las amenazas y el tipo de riesgos que enfrenta.
  • ¿Qué espera obtener? aquí es necesario saber que concepto de éxito maneja para luego conocer lo que necesita y desea para alcanzarlo.

Ideación: Basándote en la información obtenida anteriormente es hora de plasmar en un papel todas las ideas que se te puedan ocurrir para satisfacer las necesidades de estos clientes. Es recomendable que tengas un equipo de trabajo para que obtengas mayor cantidad de ideas con diferentes puntos de vistas.

Conclusión: Ya con todas las ideas listas es hora de escoger las más repetidas y trabajar en tu negocio en base a ellas.

Ahora que hemos llegado al final, ¿Estás preparada para avanzar e implementar un plan de crecimiento para tu negocio? Solicita una sesión estratégica conmigo para ayudarte.

Haz las cosas con amor y emprende desde tu pasión.

Siempre sueña alto,

Carolina Azuaje.